Todos queremos el éxito,
Todos lo queremos.
Es la zanahoria más abundante.
Incluso...
Es la zanahoria gigante.
En mi caso de pelo corto:
Podría ansiar dinero
podría ansiar un puesto
podría ansiar poder
podría ansiar compañía
podría ansiar un ayuntamiento.
podría ansiar un palacio.
Pero no sé como hacerlo y nunca lo supe,
tampoco me importa, ni lo sabré.
Solo sé que estoy aquí
aunque no sepa para qué.
Solo sé que estoy aquí
rodeado de envida y celo.
Envidia celo, propia y ajeno.
Envidia propia y ajeno celo.
Envidia ajena y propio celo.
Rodeado."Rodehado".
Hace unos meses que empecé a sentir envida. Envidia que llamo sana porque no perjudica intencionadamente a nadie envidiado. Es envidia de poder ganarme un salario, ganarme el pan con salud y poder expresarme sin tapujos. Es envida de follar libremente, como Medusa o Meduso. Es envidia de intentar SER, sin poder acercarme dignamente a ese precioso concepto llamado: SER. Todo son aproximaciones sucesivas que no llegan a la cota deseada. Es la versión española de un Sísifo perdedor y frustrado -que no perdedor ilustrado-. Es envidia de placeres terrenos, poder, dinero o éxito. Es una envidia que no me ayuda a nada porque cuando creo, o lo intento, no me acuerdo de esos sentimientos turbadores y reales. Como dije el otro día a un nuevo excompañero de un nuevo curso que ha terminado:
- Escribir es la forma en que más libre me encuentro. Controlo algo del universo, mi universo. Las cosas suceden casi como quiero.
El problema, que también le dije - si mal no recuerdo-, es que no da dinero ni creo que me lo dé cuando mi propósito, simplemente, es expresarme en libertad.
Y más allá de eso, más allá de eso nada que busque con más fervor o furia que gritar el absurdo diciendo cosas como esta:
- No vivo mal pero me molesta mi turbio futuro, mi miedo entre codazos y la adaptación a un mundo caníbal y cruel. Es triste, demasiado triste para el tiempo que estamos aquí.
Envidia y celo mandaba yo al cuerno, pero no puedo porque me dominan completamente. Y me asusta, más de lo pensáis o podéis imaginar, que muchos me digáis que no sois celosos o envidiosos... Sinceramente pienso que mentís muy mal o ,que cuernos, mentís muy bien.
Envida y celo de las narices.
¡Pantuflas rotas!
...
Posdata:
¿Dónde está Linden?
¿Dónde está su Utopía?
¿Dónde está su proyecto?
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada