Esta poesía acabo de rescatarla del pasado. Ahí la lleváis en un formato lleno de franqueza.
I
Y el cilindro se acercó a mí
Sus deliciosas formas,
Aparecieron de repente.
Senos, nalgas y entremeses.
II
Miré a sus ojos
Nos miramos de frente.
Un ojo empezó a torcerse.
¡Conectamos!
Mente con mente
Y vi sus pensamientos
Y vi su caos…
¡Era un pendón!
Pero la quería.
La quería para mí.
La ansiaba como amante.
La deseaba.
Constantino Carenado .Un “homosalido”.
I
Y el cilindro se acercó a mí
Sus deliciosas formas,
Aparecieron de repente.
Senos, nalgas y entremeses.
II
Miré a sus ojos
Nos miramos de frente.
Un ojo empezó a torcerse.
¡Conectamos!
Mente con mente
Y vi sus pensamientos
Y vi su caos…
¡Era un pendón!
Pero la quería.
La quería para mí.
La ansiaba como amante.
La deseaba.
Constantino Carenado .Un “homosalido”.
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